
El 27 de febrero marcó un inicio de clases inolvidable en nuestro centro educacional. La jornada estuvo cargada de simbolismo con una actividad que conmovió a toda la comunidad: los mismos apoderados que, hace doce años, entregaron a sus hijos en Primero Básico, hoy realizaron el mismo gesto al encomendarlos a sus profesores para iniciar Cuarto Medio.
Con una asistencia masiva de familias, el patio se llenó de lágrimas y abrazos. Este "traspaso" representó el cierre de un círculo vital, celebrando el crecimiento de nuestros estudiantes. Fue un recordatorio poderoso de que la educación es un camino compartido entre el hogar y la escuela.
